Probablemente estás entre los miles de pequeños empresarios y emprendedores que sienten que su sitio web no genera los resultados que esperaban. Invertiste tiempo y dinero en el desarrollo de los contenidos y el diseño, probablemente escribes y publicas artículos en la sección de blog de tanto en tanto, y tal vez hasta posteas en Facebook y LinkedIn, y es probable, incluso, que tu sitio reciba una cantidad respetable de visitas. Pero los nuevos clientes no aparecen, o lo hacen muy con cuentagotas.

Sabes que no estás solo, pero saberlo no cambia las cosas. Eso no te alivia la sensación de frustración, y mucho menos mejora tu contabilidad ni te permite cubrir todas tus deudas ni tener al día tu tarjeta de crédito. Cada tanto tienes que recurrir a alguna nueva gimnasia financiera para poner tus cuentas en orden y bajar tu “rojo”. Estamos hablando de tu contabilidad empresarial (o de negocio) tanto como de tu economía personal. Es que no logras separar del todo ambas esferas, y muchas veces tienes que reducir tus necesidades y gustos personales (y familiares) para mantener a flote tu negocio.

Ya sé que lo mío no es una muestra de brillantez literaria ni de clarividencia. Simplemente puse en dos párrafos muy sencillos una situación que apela a un “target” muy generalista.

La pregunta es: ¿qué podemos hacer con tu sitio web para que “haga” algo diferente a lo que viene haciendo hasta ahora? Ya sabes: si quieres lograr resultados diferentes a los que vienes obteniendo, tienes que modificar algo de lo que vienes haciendo. Pero no tienes que cambiar de profesión u oficio, ni renunciar a tu negocio o emprendimiento actual. A menos, por supuesto, que detestes lo que haces, o sientas que no tiene nada que ver con tu vocación.

El concepto de “mejora continua” aplicado a tu sitio web de negocios

Me gusta el concepto de “mejora continua”, que viene de aquellos tiempos dorados de la gestión japonesa que logró poner en apuros a grandes empresas norteamericanas que dominaban por entonces el escenario mundial de los negocios (sobre todo en industrias tan vitales como la automotriz y la electrónica).

Traigámoslo al campo que nos compete en este artículo, y pongámoslo en términos de algunos ejemplos hipotéticos concretos. Supongamos que de cada mil visitas que recibe tu sitio web, uno termina comprando un producto o contratando un servicio. Y supongamos que, en promedio, tu sitio recibe esas mil visitas en el término de un mes.

Ahora supongamos que hacemos algunas mejoras en el área de la optimización SEO, que se traduce en un 10 por ciento de aumento en las visitas al sitio. Ahora, en lugar de 1.000 visitas mensuales, tienes 1.100. En términos de clientes, será un cliente más cada diez meses. Pero en términos de dinero, será ni más ni menos que un 10 por ciento más de facturación cada mes. Si administras bien el dinero, prorrateado tendrás un 10 por ciento más de ingresos todos los meses (ya verás tú si lo usas para acceder a un auto nuevo o para comprar algún nuevo equipo para tu negocio).

Pero podemos pensar que una venta, o un nuevo cliente, cada mil visitas, es demasiado poco. Tendríamos que poder mejorar la efectividad de nuestro sitio. ¿Por qué tan pocos visitantes se convierten en clientes? Entonces, si logramos mejorar también ese indicador en un 10 por ciento, tendremos una nueva venta, o un nuevo cliente, cada 900 visitas.

Y presta atención ahora a las matemáticas. A primera vista pensarías que, entre las dos mejoras, logramos un aumento del 20 por ciento de tus ingresos mensuales. Pero resulta que ahora, además de tener asegurado tu nuevo cliente mensual, tendrás uno adicional cada cuatro meses y medio, en lugar de cada 10 meses, de manera que las mejoras son acumulativas, y no una mera sumatoria directa.

¿Y qué podemos hacer para mejorar esa “tasa de conversión”, de visitantes a clientes? Bueno, ahí entran a jugar, entre otras cosas, herramientas de analítica web (como Google Analytics) y otras de monitoreo de la actividad de los usuarios al recorrer nuestro sitio web (como la que explicamos en nuestro artículo sobre mapas de calor y grabación de las sesiones de los usuarios).

Mejorar el sitio web a partir de la medición y el monitoreo

De lo que se trata, en esencia, es de “medir” (un concepto clave en cualquier plan de mejora continua, y de gestión empresarial en general) y analizar, para detectar aquellas zonas o aspectos de tu sitio web que necesitan ser corregidos o mejorados para captar y mantener el interés de tus usuarios y, sobre todo, para guiarlos hacia los “objetivos” que te planteas, precisamente, para lograr esa “decisión de compra” o de contratación.

En otras palabras, necesitas descubrir y entender lo que funciona y lo que no funciona en tu sitio web en aras de lograr que tus potenciales clientes te elijan a ti como su proveedor, y no que se vayan de tu sitio sin haber tomado ninguna acción en dirección a convertirse en tus clientes.

Veámoslo desde la perspectiva de la experiencia de tus usuarios. Más concretamente, imaginemos un potencial cliente que realiza una búsqueda en Google, y allí se encuentra con una de las páginas de tu sitio web (no necesariamente la Home Page), y le da clic, con la expectativa de encontrar la respuesta a su pregunta o la solución a su necesidad. Aterriza en la página de tu sitio, le da un rápido vistazo, y decide si sigue leyendo, si vale la pena seguir recorriendo el sitio, o si vuelve a Google para seguir buscando. Los expertos dicen que los primeros siete segundos son clave para captar el interés del usuario que llega por primera vez a un sitio web.

Mejorar el sitio web bajando la “tasa de rebote”

Toma nota de este dato: en la gran mayoría de los sitios web, la “tasa de rebote” es altísima (más del 70 u 80 por ciento). ¿Qué significa esto? Que la mayoría de los usuarios que llegan a tu sitio web solo ve esa primera página (a la que llegó desde Google), y abandona el sitio sin seguir recorriéndolo. Entonces, si creías que por el simple hecho de que todos tus productos y todos tus servicios están perfectamente explicados en tu sitio web, y tus usuarios no tienen más que recorrer el sitio para decidirse, permíteme hacerte ver que la cosa no es tan simple.

Tienes que “facilitar” la experiencia de los usuarios de tu sitio web. En otras palabras, tienes que “guiarlos” para que vayan allí donde tú quieres que vayan (¡y tienes que saber a dónde quieres que vayan!). Y tienes que dejarles todo perfectamente servido para que no tengan más que darle “CLIC” a ese botón, o dejar sus datos en ese formulario, o lo que sea que determines que es el “objetivo” que forma parte de la “estrategia” de marketing que hayas diseñado y planificado.

Lo que quiero decir es que no se trata de tener un sitio web, ponerlo online, publicar un artículo cada tanto, y ya. Una vez que tienes tu sitio web “versión 1.0”, tienes que monitorear qué hacen los usuarios en él, cómo lo usan, cómo lo navegan, qué cosas les atraen y qué cosas no. Ten por seguro que una vez que comiences a monitorear esa información con las herramientas adecuadas, te encontrarás con situaciones que ni te podrías imaginar… y que te sorprenderán.

La mejora de tu sitio web no es magia, es trabajo constante

La mejora continua de tu sitio web empresarial o de negocios es posible. Y es posible lograr que se traduzca en esas mejoras en los indicadores del 10 por ciento, del 20 por ciento (y estoy poniendo a propósito valores exageradamente modestos). Y cuando esas pequeñas (o grandes) variaciones se van haciendo acumulativas, el resultado impacta directamente en los datos que realmente importan para la marcha de tu negocio (y para tus ingresos personales, y para las cosas a las que puedes acceder en tu vida personal).

Entonces, sí, definitivamente, tu sitio web empresarial o de negocios puede ser la llave para apalancar tu negocio. Pero tienes que entender la lógica de la mejora continua, que no es más que la lógica de la gestión empresarial, y que está en las antípodas del “pensamiento mágico” de esperar que “algo” suceda en un instante de nuestra vida, que haga cambiar nuestra suerte. La lógica de la mejora continua consiste en medir, monitorear, analizar y detectar oportunidades para lograr pequeñas diferencias que, una tras otra, configuren un camino de crecimiento y expansión de mediano y largo plazos, y que hagan de nuestro negocio una empresa sustentable.

¿Y cuál es mi propuesta?

Si llegaste hasta aquí, intuyo que es porque estás de acuerdo con mi razonamiento (que es fruto, por lo demás, de mi experiencia personal con mi propio sitio web y con el trabajo continuo que hago con algunos de mis clientes). Es que mi vocación personal está orientada a ayudar a pequeñas empresas y emprendimientos desde mi expertise, que es una conjunción entre el diseño web, el marketing online, y la necesidad de lograr nuevos clientes para que el negocio crezca.

Me gusta trabajar codo a codo con pequeños empresarios y emprendedores, pensando juntos las estrategias de marketing, e implementándolas para que ellos puedan dedicarse de lleno a lo que más saben hacer.

Entonces, si quieres que trabajemos en la mejora continua de tu sitio web y de tu marketing online, en una estrategia orientada a ganar nuevos clientes, dale al botón “Sí, quiero” aquí abajo y comencemos ya mismo.

Botón Sí quiero

Foto Carl Heyerdahl en Unsplash

Por favor valora este artículo

PIDE UNA AUDITORÍA SEO DE TU SITIO WEB... GRATUITA
SABER MÁS
PIDE UNA AUDITORÍA SEO DE TU SITIO WEB... GRATUITA
SABER MÁS
Completa tus datos:
Trabajemos juntos para mejorar tu sitio web:
Quiero una propuesta!
Completa tus datos:
Trabajemos juntos para mejorar tu sitio web:
Quiero una propuesta!