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Un diseñador web profesional, o una empresa de diseño web, tienen no solo una creatividad que han desarrollado durante años, pero también un know-how acerca de aspectos técnicos que impactan tanto sobre la experiencia de los usuarios como –no menos importante– sobre la optimización para Google y demás buscadores. Aquí te explico no solo las razones, pero también las cuestiones a evaluar a la hora de elegir un diseñador web.

¿Por qué contratar un diseñador web profesional?

La primera razón para contratar un diseñador web profesional –solo la primera– es la cuestión estética. Para decirlo de un modo directo, un sitio web hecho “a pulmón” se nota, es evidente a simple vista. Y si tú quieres un sitio web para hacer negocios, tu carta de presentación tiene que dar cuenta de tu profesionalismo y tu orientación a la excelencia. Y tu sitio web es eso, tu carta de presentación (entre otras cosas).

Pero hay otras razones menos evidentes. Entre las cuales, seguramente la más importante es la optimización para Google y los demás buscadores web. Es al menos esperable que las empresas de diseño web, o un diseñador web freelance, tengan también un expertise en SEO (optimización para buscadores).

Si tienes un sitio web empresarial o de negocios (o necesitas uno), lo primero que quieres es que tus potenciales clientes encuentren tu sitio cuando hacen una búsqueda en Google. A eso me refiero con aquella frase destacada que puedes ver apenas llegas a la página principal de este sitio: que tu próximo sitio sea visualmente atractivo, pero, sobre todo, que funcione.

Un diseñador web profesional debería implementar todas las técnicas SEO que están a su alcance para entregarte un sitio optimizado para los buscadores. Pero en este punto siempre insisto en que el trabajo del diseñador es solo una parte en el objetivo de lograr las primeras posiciones en Google. Pedirles a las empresas de diseño de páginas web, o al diseñador freelance, que te diseñen un sitio que aparezca primero en Google, no es realista. Para conocer más sobre el tema te recomiendo mi artículo sobre las promesas engañosas de muchas empresas de diseño web en relación al posicionamiento web.

¿Qué mirar en el sitio del diseñador web?

A la hora de elegir un diseñador web profesional, seguramente harás una búsqueda en Google y visitarás sus propios sitios. Como en cualquier decisión de compra, la relación precio/calidad será determinante. Naturalmente, no puedo meterme en tu presupuesto ni decirte cuánto dinero debes invertir en tu próximo sitio web (lo que, además, depende de una serie de variables). Pero te dejaré algunos “tips” a los que puedes prestar especial atención para que no te dejes seducir con imágenes engañosas o frases rimbombantes.

Por supuesto, lo primero a lo que prestarás atención es a la sensación que te genera el sitio desde lo visual. Si el sitio del propio diseñador web no luce bien, déjalo, por más que te bombardee con carteles que promocionan precios imbatibles. Si realmente quieres un sitio web que sea el pilar de tu presencia online, renuncia a pagar poco dinero y descarta a los diseñadores web freelance que están “de oferta”.

La ecuación es muy simple: un sitio web bien hecho lleva muchas horas de trabajo. Una empresa de diseño web o un diseñador web freelance que cobra poco dinero, no puede dedicarle la cantidad de horas que requiere un sitio web profesional.

Dedica tiempo, sobre todo, no solo a recorrer el propio sitio del diseñador web, pero, sobre todo, a su portafolio de trabajos realizados. Y visita los sitios que haya diseñado. Si no tiene links a esos sitios, desconfía. Si solo muestra una imagen (una captura de pantalla) de esos sitios, y no te ofrece un link para ir a visitarlos, tienes derecho a sospechar que hay algo que no quiere que veas. Recorre algunos de esos sitios, presta atención al diseño y a las funcionalidades.

Y presta atención a la velocidad de carga de esos sitios (tanto el propio del diseñador como los de sus clientes). Especialmente si los sitios web son visualmente impactantes desde lo creativo y las animaciones, pero tienes que esperar largos segundos hasta que la página se despliega, mi recomendación es que también le bajes el pulgar. Hay empresas de diseño web (o diseñadores freelance) que ponen todo el foco en el impacto visual, sin importarles si el sitio que desarrollan reúne las condiciones para ser efectivo y aportarles resultados a sus clientes. Esos sitios son todo lo que NO quieres para tu negocio: son caros y poco efectivos, aunque visualmente puedan ser impactantes.

Las propias necesidades al buscar un diseñador web

A la hora de buscar y elegir un diseñador web profesional, tu prioridad tiene que ser siempre lo que resulte más efectivo para tu negocio en términos de resultados. ¿Tu proveedor será solo un buen diseñador, o será un profesional que entiende de negocios? Eso es algo que solo podrás saber cuando te pongas en contacto con la persona (si es un diseñador feelance) o con la empresa. Presta atención al tipo de preguntas que te formula para poder cotizar tu sitio, y a su disposición para asesorarte y mostrarte las diferentes posibilidades o las mejores opciones en función de lo que tu negocio puede necesitar.

Aun cuando tú piensas, a priori, que lo que necesitas es “solo” un sitio web para dar a conocer tus servicios, el valor agregado de un diseñador web profesional es, precisamente, el expertise y el know-how para asesorarte acerca de un universo de posibilidades que tal vez tú desconoces. Sobre este punto, te recomiendo mi artículo sobre el rol del sitio web (y del diseñador) en la estrategia de negocios de las empresas.

¿Cómo analizar la cotización de una propuesta de diseño web?

Vale la pena hacer la distinción entre los conceptos de cotización y propuesta. Si me vienes siguiendo hasta este punto en la lectura del artículo, entenderás que lo que un diseñador web profesional debe presentarte es una propuesta, y que la cotización es solo el valor en términos económicos de esa propuesta.

¿La propuesta describe acertadamente las necesidades de tu negocio y las características y funcionalidades que debe reunir el proyecto? ¿Define con precisión la metodología de trabajo que se seguirá para concretar el proyecto?

Por ejemplo, un aspecto crucial es el referido a la elaboración de los textos. ¿Los entregará el cliente, y el diseñador web se limitará a diseñar sin revisar ni tocar nada de lo que el cliente le entrega? ¿El diseñador los revisará y mejorará en función del marketing y la optimización para buscadores? Y en ese sentido, ¿qué expertise ofrece el diseñador o la empresa de diseño web para esos aspectos del proyecto? ¿El diseñador desarrollará todos los textos sobre la base de materiales fuente que le proporciona el cliente? Tener bien claros y definidos estos puntos son clave para el éxito del proyecto y para que el sitio web sea lo que debe ser.

Y en relación con el diseño en sí, ¿el diseñador presentará maquetas previas? ¿El cliente podrá ver el trabajo en proceso y dar su feedback y sus observaciones durante el proceso de diseño, o recién podrá verlo una vez concluido el trabajo?

No menos importante, ¿qué estará incluido y qué no en términos de software, licencias, imágenes, etc.? Tanto si el sitio web será desarrollado en HTML (como suele decirse cuando se desarrolla con una herramienta de diseño como Dreamweaver) o sobre la plataforma WordPress (entre otras), se usan paquetes de software que pueden ser gratuitos o de pago. La cotización del diseño web tiene que especificar estas cuestiones para que después no haya sorpresas.

Las promesas del diseñador web que deberían hacerte desconfiar

Ya hice mención más arriba, de manera anticipada, a algunas cuestiones que deberías sopesar y evaluar cuidadosamente. Especialmente (no está de más reiterarlo) las promesas asegurando que tu sitio web aparecerá en las primeras ubicaciones en Google. También los portafolios de sitios web diseñados, pero que carecen de links que dirijan a esos sitios. Y no menos importante, los precios imbatibles (ni hablar de software y herramientas de diseño web gratuitas y “hágalo usted mismo”).

Adicionalmente, una falacia en la que yo mismo he caído en el pasado, hasta que me di cuenta de las consecuencias de generar falsas expectativas. Me refiero a la promoción de sitios web “autoadministrables” (o autogestionables), generalmente desarrollados sobre la popular plataforma WordPress. Un sitio web autoadministrable no convierte a cualquier mortal en diseñador web profesional de la noche a la mañana. Entonces, es importante tener claro el alcance (y los límites) del concepto. Para tenerlo claro, te invito a leer mi artículo sobre qué es un sitio web autoadministrable, donde explico las distinciones.

Reflexiones finales

Como dije al comienzo, tu sitio web empresarial o de negocio es una inversión. Tienes que considerarlo de esa manera. Desarrollar un negocio exitoso y sustentable requiere inversiones, tanto en tiempo como en dinero. Todos buscamos reducir costos en la operación de nuestro negocio.

La clave está en reconocer las áreas sensibles y estratégicas, y “optimizar” costos, lo que significa ahorrar sin renunciar a la calidad y la excelencia, sobre todo de cara a tu público objetivo, es decir, tus potenciales clientes.

Tu sitio web es el eje alrededor del cual gira tu estrategia de presencia online. Si tu sitio web no es el mejor posible, todo lo demás que hagas en términos de marketing digital se teñirá de los defectos y de la mala experiencia que los usuarios tengan al visitarlo y recorrerlo.

¡Comienza a construir ya mismo el fundamento de un negocio exitoso!

 

Fotografía por Domenico Loia en Unsplash

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