Uno de los principales síntomas de inefectividad de los tiempos que corren es la falta de continuidad en las cosas que hacemos. Sensaciones de urgencia, impaciencia, frustración e impotencia, están en la raíz del fracaso de muchos negocios y emprendimientos.

Lo veo permanentemente entre empresarios y emprendedores que me consultan en relación con sus planes y estrategias de marketing.

Quieren ver resultados “Ya”, y si no se dan tiran la toalla, sentencian que “esto no funciona”, y van tras la siguiente receta mágica que dispare sus ventas y los lleve a disfrutar de la calidad de vida “que nos merecemos”.

No voy a decir que tenemos que trabajar para que nuestros hijos y nuestros nietos vean y disfruten de los resultados de nuestros esfuerzos y sacrificios. Nada de eso.

¿A qué me refiero?

Resultados progresivos significa que comienzan a producirse lentamente al comienzo y, si se mantiene la constancia, su ritmo se va acelerando con el paso del tiempo, para ir adquiriendo una velocidad y volumen crecientes.

Mejora continua es la idea –o, mejor dicho, la metodología– popularizada por los empresarios japoneses con el término “kaizen”, y que consiste en ir introduciendo pequeñas mejoras que –también, a lo largo del tiempo–, tienen un efecto acumulativo que se traduce en resultados exponencialmente crecientes.

¿Qué significa esto en términos de Estrategias de Marketing?

Significa diseñar una estrategia, e implementarla sabiendo de antemano –o presumiendo– que los resultados van a estar lejos de lo que a priori imaginamos –o, mejor dicho, soñamos–. Porque somos soñadores, ilusos, y nos encanta fantasear y dejar volar nuestra imaginación.

Pongamos algunos ejemplos, solo a modo ilustrativo:

Campañas de Google Ads:

Ya he mencionado esto en diferentes artículos: empresarios y emprendedores que me dicen que ya lo intentaron “y no funciona”. Es cierto que hay algunas situaciones y escenarios en los que Google Ads NO es la mejor estrategia. Pero en la mayoría de los casos de “fracasos” la causa radica, más bien, en que no se le dedicó el tiempo necesario para “optimizar” las campañas y para ir mejorando aspectos del sitio web que necesitan ser mejorados para brindar a los usuarios una experiencia satisfactoria. (Te recomiendo mi artículo sobre cuándo y cómo lograr que Google Ads valga la pena: clic aquí para leerlo.) Una vez que logres que tus campañas funcionen, verás que nunca más querrás dejar de hacerlo.

Guía Práctica de Google Ads para Pymes y Emprendedores

Redes sociales:

Existe una infinidad de estrategias basadas en redes sociales. Y, salvo que estén orientadas a llevar tráfico al sitio web, todas necesitan tiempo. Y aun en aquel caso –tal como ya dije para las campañas en Google Ads– la optimización también requiere tiempo, al igual que las mejoras en el sitio web. En líneas generales, las estrategias en redes sociales requieren tiempo para sumar seguidores, para ganar popularidad y reconocimiento, etcétera. Y ni hablar de las estrategias para rentabilizar y monetizar ese público de “fans”.

Email marketing:

Las estrategias basadas en email marketing tienen la particularidad de ser algo más complejas en su diseño e implementación, pero con la ventaja de ser muy potentes y efectivas en algunas áreas de actividad, sobre todo en servicios profesionales y en entornos B2B (Business to Business).

Tienen por lo menos dos pilares fundamentales: (1) por un lado, una estrategia orientada a ganar “suscriptores”; (2) un plan de creación de contenidos de valor a ser enviados vía email. En esos dos pilares se basa, precisamente, su potencia y una de sus ventajas diferenciales: la generación de una base de contactos creciente en el tiempo y la continuidad de los mensajes, que permiten lograr una “recordación” muy poderosa (estar presentes en las mentes de nuestros potenciales clientes).

Monitorear los resultados para introducir mejoras

Muchas estrategias de marketing fracasan –muchos emprendedores y empresarios fracasan en su marketing– porque no saben monitorear (medir) los resultados de lo que están haciendo.

Todas las herramientas y plataformas que podemos llegar a usar para hacer marketing online tienen sus propios “Dashborards” (paneles de control), con sus indicadores y estadísticas. Entonces, por una parte, es crucial tomarse el tiempo para analizar, interpretar y entender toda esa información. Y, sobre todo, es vital aprender a formular preguntas estratégicas y buscar las respuestas a esas preguntas.

¿Para qué estoy haciendo lo que hago? ¿Cuáles son los “Indicadores” que necesito para saber si estoy logrando resultados sustentables? ¿Dónde obtengo esa información? ¿Las herramientas que estoy usando me ofrecen esa información de manera directa? ¿O la puedo inferir de alguna manera? ¿Existen otras herramientas que puedo usar de manera complementaria?

Google Analytics: el aliado imprescindible

Google Analytics como herramienta imprescindible en el marketing digital.
Google Analytics, herramienta clave en el marketing digital.

Y hablando de herramientas complementarias, muchos emprendedores y empresarios desconocen o no usan Google Analytics para saber lo que está sucediendo en los sitios web de sus negocios. ¡Grave error!

Si tu sitio web es el epicentro de tu marketing –lo es en la mayoría de los negocios y emprendimientos–, no puedes desconocer la importancia de Google Analytics para saber lo que está sucediendo allí… y, sobre todo, para introducir cambios y mejoras que conduzcan a mejorar los resultados.

No solo preguntas básicas y elementales –y no menos importantes– como: cuántas visitas diarias/mensuales recibe; provenientes de qué fuentes (campañas de Google Ads, redes sociales, etc.); de qué países y/o ciudades; cuáles son las páginas más visitadas; etc.

Pero también información estratégica cómo: qué porcentaje de una determinada página recorren los usuarios (porcentaje de desplazamiento); cuántos usuarios hacen clic en determinado botón (un link a otra página, el botón de WhatsApp, etc.); o cuántas “conversiones” estás logrando (sea lo que sea que definas como una “conversión”… y es clave que aprendas a definir ese tipo de indicadores).

Consideraciones finales

Volviendo al tema central del artículo, cualquier estrategia de marketing –al igual que cualquier estrategia de negocio– necesita tiempo para: 1) realizar los ajustes necesarios para que “funcione” de manera óptima; 2) levantar vuelo y poner en marcha el círculo virtuoso del crecimiento progresivo o exponencial.

Por cierto, no estoy diciendo que cualquier estrategia de marketing va a generar resultados si le damos el tiempo necesario. Hay estrategias de marketing que están mal o pobremente diseñadas, y hay negocios que no tienen chances de funcionar.

Está en el empresario o emprendedor hacer el análisis y la evaluación de la viabilidad de una estrategia, y esa es una cuestión que excede el marco de este artículo.

De más está decir que el marketing es un área de expertise sumamente amplio, complejo y sofisticado. Y, como tantas otras esferas, puede ser hecho “a pulmón”, por el propio empresario o emprendedor, o de manera profesional por una persona o un equipo con el expertise específico.

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